EL LLORO Y CRUJIR DE DIENTES, NO SOLO SON FASES APOCALIPTICAS. 1ª. PARTE.


Relacionemos un estudio hecho en el 2006 de los poderes economicos en El Salvador, con nuestra coyuntura actual, la acusacion de asesinato hacia el presidente Alvaro Colom de Guatemala y el golpe militar en Honduras. Consideramos de suma importancia que nuestros lectores asuman sus propias conclusiones y las deriven en debates con todas las personas comprometidas por una verdadera justicia social.

Diez familias financiaron el golpe en Honduras.
Dicen que dicen que la mayor experta en temas militares de Honduras, la investigadora de la Universidad Nacional Leticia Salomón, destapó los entresijos del golpe de Estado. Y lo explicó como un detalle sin importancia ante una concurrida audiencia presente en una mesa redonda: “Fue planeado por un grupo empresarial liderado por Carlos Roberto Facussé, ex presidente de Honduras (1988-2002) y dueño del periódico ‘La Tribuna’, que junto con ‘La Prensa’, ‘El Heraldo’, los canales de TV 2, 3, 5 y 9 fueron el pilar fundamental del golpe”.
El grupo al que se refería Salomón se completa con Jaime Rosenthal y Gilberto Goldstein, dirigentes el Grupo Continental, el emporio que monopoliza la banca hondureña, la agroindustria y medios de comunicación como ‘El Tiempo’ y ‘Canal 11’. El resto de las familias que apoyaron el golpe contra Zelaya y que controlan el 90% de la riqueza que produce el país son: José Rafael Ferrari, Juan Canahuati, el financiero Camilo Atala, el maderero José Lamas, el empresario energético Fredy Násser, Jacobo Kattán, el industrial azucarero Guillermo Lippman y el constructor Rafael Flores.


11/03/2006
El Salvador: nuevos grupos de poder

San Salvador, 27 de febrero (apro).- En los últimos 35 años los hombres del poder económico en El Salvador se han transformado: de terratenientes agro exportadores se han convertido en potentados financieros.

La riqueza en El Salvador se ha reconcentrado en pocas manos, hecho sin precedentes en la historia de este país y de la región centroamericana. De 14 familias oligárquicas en el siglo pasado, ahora el capital está distribuido en ocho poderes grupos empresariales.

Antes de que iniciara la guerra civil en 1980 la economía salvadoreña giraba alrededor de tres productos agrícolas: el café –que predominaba–, la azúcar de caña y el algodón. Éstos definían la vida en este pequeño país que entonces tenía una población que no superaba los 3 millones de habitantes.

En la actualidad, la agricultura está prácticamente perdida, los bancos y grandes centros comerciales se levantan donde antes florecían los cafetales. La población de El Salvador es ahora de 6.7 millones de habitantes, pero 2.5 millones residen en Estados Unidos, y desde allá envían cantidades tan inmensas de dinero que el dólar logró sustituir la moneda nacional, el Colón. De hecho, las remesas se han convertido en la fuente más importante –y en permanente crecimiento– de ingresos en divisas internacionales.

El grupo de los ocho

Alfonso Goitia, destacado economista y académico boliviano residente en El Salvador, ha realizado una investigación, en conjunto con otros profesionales de su gremio, acerca de la transformación que han sufrido los grupos de poder en El Salvador y que en un sentido simplificado podría decirse que de 14 familias oligárquicas que predominaron durante el siglo pasado, en la actualidad se han convertido en ocho grupos empresariales, muchos de ellos herederos de los clanes cafetaleros.

Por parte de estos ocho poderes económicos sangrantes, había que empujar para que miles de salvadoreños, exponiendo sus vidas y rompiendo los lazos familiares, fueran a hacer las tareas negreras que los anglosajones ya no hacen en EEUU. Ahora bien, la estrategia estrangulante seria apoderarse de las remesas y que los mas de dos mil quinientos millones de dólares anuales, a través de centros comerciales, telefonía celular, tv cable y otros anzuelos planificados por los masones.
Ahora entendemos perfectamente, del porque Hato Hasbun y Alex Segovia, jamás tomaron en cuenta, una propuesta por un grupo de profesionales cercanos a nosotros, de convertir el poder económico de las remesas en nuevo capital de inversión y crear nuestra clase trabajadora, en un nueva entidad empresarial. No en vano le pusieron Capitalismo Salvaje..

“Hemos hecho una investigación relacionada a los grupos de poder en El Salvador. Tratamos de descifrar cómo las políticas económicas establecidas a lo largo de los últimos 16 años –que coinciden con el gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena)— en los que se ha impulsado el llamado Consenso de Washington o neoliberalismo, mismo que ha propiciado un proceso de reconcentración del capital, lo que genera una dinámica de desigualdad, pobreza y exclusión social”, apunta Goitia.

Explica que durante la guerra civil las familias oligárquicas habían perdido peso, no sólo por la contienda bélica, sino por reformas tales como la agraria, la estatización de la banca y del comercio exterior.

Goitia dice que en la investigación se ubica en la actualidad a las principales empresas salvadoreñas alrededor de las estructuras financieras. A partir de 1989, con la llegada de Alfredo Cristiani al poder se iniciaron las negaciones de paz con la guerrilla, las que culminaron con la firma de los Acuerdos de Chapultepec en 1992. En ese periodo se reprivatizó la banca y el comercio exterior, y comenzó un proceso, que aún no culmina, de privatizaciones de los servicios del Estado, así como una intensa apertura comercial.

CONTINUARA………

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